Seleni Skittberg y Donizete Moreno conforman la dupla detrás del delicioso pão de queijo o pan de queso brasileño UAI. Las siglas no dan muchas pistas… pero cobijan una exquisitez que una familia brasileña ha introducido en nuestros gustos. Es una historia de amor a la cocina de sus raíces en la tierra que han hecho suya. Unos panecillos de yuca rellenos de queso que son los cimientos de una pequeña empresa familiar que ya va pensando en diversificarse.
UAI quiere decir Unidad, Amor e Independencia y es una expresión de la provincia brasileña donde fue creado el pan de queso. Allá, para todo se dice “uai” explica Donizete Moreno dos Reis, un ingeniero brasileño que llegó a la República Dominicana como colaborador de una empresa multinacional. Junto a su esposa, Seleni Skittberg, Donizete se instaló en nuestro país y aquí educó a sus dos hijos. Alguna ida a Brasil, de vuelta al país, y la voluntad de los dos jóvenes de estudiar sus carreras universitarias en República Dominicana les hizo tomar la decisión de instalarse definitivamente en esta tierra.
Con los dos hijos casados con jóvenes dominicanas…era inevitable pensar que echarían raíces en República Dominicana, así que la decisión de arrancar un negocio y asentarse definitivamente en el país estaba tomada. Donizete ya estaba retirado de su trabajo, sumado a las excelentes habilidades culinarias de Seleni y las ganas de compartir un proyecto, se animaron a emprender UAI pan de queso.
UAI nace en mayo de 2015. No tenían clientes, y empezaron a través del delivery, tampoco tenían ni si quiera equipos, solamente dos “manos de obra” y mucho amor. Cuando iniciaron estaban enfocados en la comunidad brasileña únicamente. En 2016 recibieron una invitación de CCN que les abrió la puerta a presentar su producto al público dominicano a traves de Supermercados Nacional. Entrar a CCN fue un salto que no imaginaban. Cuenta Seleni: “Cuando CCN nos invitó a formar parte de su programa, nos sentimos desafiados por el Señor, en el sentido de que, “confíen en Mi”. Y ahí fuimos, confiando en el Señor, que Él proveería en el proceso la sabiduría, las necesidades. Y entramos. No teníamos ni código de barra cuando llegamos a CCN. Teníamos un código de barra que yo creía que servía. ¡Uno que yo busqué en internet! CCN nos guio en todo el proceso.”
Seleni y Donizete tuvieron que ajustar la recetade pan de queso para que la humedad dominicana no afectara la textura de la masa de yuca, pero el resto de la receta sigue igual que la original de Minas Gerais que remonta al período colonial. Mantener el estándar fue uno de sus puntos no negociables desde el inicio, de siempre tener el mismo el mismo sabor, la misma textura. “Si el que lo consume se lo encuentra distinto cada día, no repite la compra,” menciona Seleni.
Para esta familia brasileña, entrar a formar parte De Aquí con Corazón fue el espaldarazo a una iniciativa incierta. Le ofrecieron la posibilidad de asentar su proyecto y crecer. “CCN ha sido fantástico. Y yo considero que con el programa De Aquí con Corazón el Grupo no se preocupa solo de sus propias ganancias y beneficios, sino que miran a la sociedad dominicana y su desarrollo para pueda, por sí sola, sostenerse y avanzar. Y eso me parece maravilloso”, continúa esta aficionada a la cocina que se descubrió empresaria en el camino.
Para la sorpresa de UAI, aquí la acogida del pan de queso ha sido amplia: se consume como desayuno, la merienda de los chicos, merienda de la tarde, para invitados, para visitas. Además, es fácil de hacer ¡13 minutos en la air fryer! Inicialmente vendían 350 paquetes y hoy comercializan 3,500 paquetes al mes lo que representa un crecimiento anual del 100% desde que comenzaron en el programa de CCN. Su meta es tener un local propio y seguir creciendo en la red de establecimientos de Supermercados Nacional.
Además, es un producto muy sano. Seleni y Donizete tienen muy calculado el tiempo que puede permanecer en el supermercado sin vencimiento, y no le agregan conservantes ni colorantes. Y como es yuca, es gluten free.
UAI es un emprendimiento familiar que inició solo con la disposición y la dedicación de elevar una delicia brasileña a los dominicanos. Han podido crecer y desarrollarse, más allá de lo que imaginaban, con mucha perseverancia y apoyo a través de su colaboración con Centro Cuesta Nacional.